Aumentos de primas de seguros de salud a través del empleo enfrentarán desafíos en EE. UU.
El mercado de seguros de salud en Estados Unidos se encuentra en un momento crítico. Tras años de presión por costos crecientes, cambios regulatorios y ajustes en los subsidios federales, las primas de seguros de salud vinculadas al empleo se prevé que experimenten aumentos en 2026. Sin embargo, estos incrementos no llegarán sin enfrentar obstáculos significativos, tanto desde la perspectiva de los empleadores como de los empleados, y también en el marco regulatorio y competitivo.
Contexto del mercado
En EE. UU., la mayoría de los ciudadanos obtiene cobertura médica a través de su empleador. Según datos del Kaiser Family Foundation (KFF), aproximadamente el 49% de los estadounidenses están cubiertos por planes de salud patrocinados por su lugar de trabajo. Estos planes suelen negociar primas y coberturas de manera colectiva, lo que puede ofrecer ciertos descuentos frente a seguros individuales, pero también los hace sensibles a factores económicos y demográficos.
Durante los últimos años, las primas han aumentado de manera sostenida. Entre 2010 y 2025, los costos promedio de primas individuales patrocinadas por empleadores crecieron cerca de un 5% anual, mientras que las contribuciones de los empleados a esos planes aumentaron alrededor de 3,5% anual. Este ritmo de crecimiento ha generado preocupación tanto para las empresas como para los trabajadores, especialmente en sectores con salarios más bajos o márgenes estrechos.
Factores que impulsan los aumentos de primas
Los incrementos en las primas de seguros de salud se deben a múltiples factores interrelacionados:
a) Costos médicos al alza
Los servicios hospitalarios, medicamentos y procedimientos especializados continúan aumentando a un ritmo superior al de la inflación general. Especialistas estiman que los precios de medicamentos innovadores podrían subir entre un 6% y 8% anual durante los próximos cinco años, lo que impacta directamente en las primas.
b) Incremento de reclamaciones y cronicidad
En EE. UU., la enfermedad crónica y las condiciones preexistentes afectan a gran parte de la población trabajadora. Enfermedades como diabetes, hipertensión y obesidad requieren tratamientos continuos, elevando los costos de reclamaciones y, por ende, las primas de los seguros grupales.
c) Cambios en subsidios y políticas federales
Las modificaciones al programa de subsidios de Obamacare (ACA) y posibles ajustes en programas estatales afectan la negociación de primas. La incertidumbre regulatoria provoca que los aseguradores adopten estrategias de precaución, aumentando las tarifas para mitigar riesgos.
d) Factores macroeconómicos
La inflación general y los incrementos en los costos de vida también influyen indirectamente. Las aseguradoras ajustan las primas para mantener la rentabilidad y protegerse frente a incrementos inesperados en gastos médicos.
Obstáculos que enfrentarán los aumentos de primas
A pesar de estos factores que impulsan los aumentos, las primas enfrentan varios desafíos:
a) Presión de los empleados
Los trabajadores, especialmente los de ingresos medios y bajos, ya enfrentan dificultades para cubrir primas más altas. Un aumento significativo puede provocar cancelaciones de cobertura o cambios hacia planes más económicos con menor cobertura, lo que podría aumentar el riesgo financiero para los empleadores.
b) Competencia del mercado
El mercado de seguros es altamente competitivo. Las aseguradoras no pueden subir las primas indiscriminadamente sin perder clientes corporativos ante rivales que ofrezcan precios más atractivos. Esto obliga a los aseguradores a buscar eficiencia interna, como mejorar procesos de gestión de reclamaciones o incentivar programas de bienestar laboral.
c) Regulaciones estatales y federales
Estados como Nueva York o California tienen regulaciones estrictas sobre aumentos de primas y transparencia de costos. Cualquier intento de incremento significativo está sujeto a aprobación regulatoria, lo que limita la capacidad de las aseguradoras de trasladar totalmente los costos al empleado.
d) Adopción de tecnología y prevención
Las empresas y aseguradoras están cada vez más enfocadas en programas de prevención, bienestar y telemedicina, que buscan reducir reclamaciones costosas. Esta estrategia puede limitar los aumentos de primas al disminuir los costos de atención a largo plazo.
Posibles soluciones y estrategias
Para enfrentar los desafíos de los aumentos de primas, empleadores y aseguradoras podrían adoptar diversas estrategias:
- Planes de contribución definida: donde los empleados pagan una cantidad fija y asumen más riesgos, mientras que los empleadores controlan los costos.
- Programas de bienestar laboral: incentivos para hábitos saludables que reduzcan reclamaciones de alto costo.
- Seguros stop-loss o reaseguros corporativos: para proteger a la empresa frente a reclamaciones extraordinarias.
- Transparencia y educación: explicar a los empleados cómo se determinan las primas y cómo optimizar el uso de sus beneficios de salud.
Perspectivas para 2026
Aunque se esperan aumentos de primas, la combinación de presión regulatoria, competencia y nuevas estrategias de mitigación probablemente modere los incrementos a niveles sostenibles. Según analistas del sector, los aumentos promedio podrían situarse entre 5% y 6% para planes patrocinados por empleadores, un nivel considerable, pero manejable si se combinan con medidas preventivas y de bienestar.
El sector asegurador en América enfrenta un equilibrio delicado: mantener la rentabilidad mientras se preserva la accesibilidad para millones de trabajadores. La clave estará en la innovación, eficiencia y políticas claras que eviten una sobrecarga financiera para empleados y empleadores.
Conclusión:
Los aumentos de primas de seguros de salud a través del empleo en EE. UU. son casi inevitables, pero los desafíos regulatorios, competitivos y de aceptación por parte de los empleados limitarán su magnitud. Empresas, aseguradoras y legisladores deberán colaborar para implementar soluciones sostenibles que garanticen cobertura de calidad sin generar exclusión o estrés financiero.